Las siglas VPH significan VIRUS PAPILOMA HUMANO es la infección de transmisión sexual (ITS) más común. El VPH es un virus distinto al del VIH (virus de inmunodeficiencia humana) y VHS (herpes). Los virus del papiloma humano (VPH) son un grupo de más de 150 virus relacionados. Más de 40 tipos de VPH pueden transmitirse fácilmente por contacto sexual directo, de la piel y de las membranas mucosas de personas infectadas a la piel y a las membranas mucosas de sus parejas. Pueden transmitirse por contacto sexual vaginal, anal y oral. Otros tipos de VPH son responsables de verrugas no genitales, las cuales no se transmiten sexualmente.
Los tipos de VPH que se transmiten sexualmente corresponden a dos categorías:
Las infecciones por VPH son las infecciones más comunes que se transmiten sexualmente. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) calculan que más de 90% y de 80%, respectivamente, de hombres y mujeres activos serán infectados por al menos un tipo de VPH alguna vez en sus vidas. Casi la mitad de estas infecciones son por un tipo de VPH de alto riesgo. La mayoría de las infecciones por VPH de alto riesgo ocurren sin síntomas, desaparecen en 1 o 2 años y no causan cáncer. Sin embargo, algunas infecciones por VPH pueden persistir por muchos años. Las infecciones persistentes por tipos de VPH de alto riesgo pueden resultar en cambios celulares que, si no se tratan, pueden evolucionar a cáncer.
El VPH puede transmitirse de una persona a otra durante el contacto piel a piel que se da en las relaciones sexuales. La manera principal en que el VPH se transmite es a través de la actividad sexual, incluyendo el sexo vaginal, anal y oral.
La transmisión del virus de una madre a un bebé durante el parto es poco común, pero también puede ocurrir. Cuando ocurre, puede causar verrugas (papilomas) en las vías respiratorias (tráquea y bronquios) y los pulmones de los bebés, lo cual es referido como papilomatosis respiratoria. Estos papilomas también pueden crecer en la laringe, lo que se conoce como papilomatosis laríngea. Ambas infecciones pueden causar complicaciones de por vida.
No se propaga a través de la sangre o fluidos corporales. Las infecciones son muy comunes poco tiempo después que una persona comienza a tener relaciones sexuales con una o más parejas.
También es posible que presente los síntomas años después de tener relaciones sexuales con una persona infectada, lo que dificulta saber cuándo se infectó por primera vez.
El VPH puede no manifestar síntomas y, en muchas personas, no llega a causar problemas de salud, sino que el virus es eliminado por el sistema inmune del organismo. Sin embargo, cuando la infección por VPH no se cura, y dependiendo del tipo de virus involucrado (tal y como explicamos en el apartado anterior), puede provocar desde verrugas genitales, hasta enfermedades graves, como diversos tipos de cáncer. A continuación se describen los síntomas y la evolución de estas patologías en ambos sexos.
En las mujeres, el VPH puede provocar prurito (comezón), Ardor, Dispareunia (Dolor en la relación sexual) y aparición de verrugas genitales, que pueden ser de diversos tamaños –planas o elevadas–, y que el médico puede observar a simple vista. Si no se sigue ningún tratamiento, con el tiempo estas verrugas pueden desaparecer, permanecer inalterables, o crecer y multiplicarse.
La evolución del cáncer de cuello de útero supone el desarrollo progresivo de varias etapas. Primero las células epiteliales del cuello uterino presentan ciertas anormalidades histológicas conocidas como neoplasia intraepitelial cervical (NIC) o, lo que es lo mismo, displasia leve; luego ocurre la displasia moderada; en tercer lugar, ocurre la displasia severa o carcinoma in situ y, finalmente, un cáncer invasor.
Varios estudios epidemiológicos han demostrado que aproximadamente el 85% de las displasias severas presentan el ADN del papilomavirus, y el 100% de los cánceres invasores de cérvix presentan el virus.
El cáncer de vulva es una entidad poco frecuente, que constituye el 4% de cáncer ginecológico. Se caracteriza por la formación de células tumorales en los tejidos de la vulva, generalmente en los labios mayores. La infección por papilomavirus y la edad avanzada aumentan el riesgo de sufrir esta enfermedad.
Entre los signos y síntomas del cáncer de vulva destaca la presencia de una lesión tipo nódulo o úlcera, prurito o escozor, irritación, sangrado, e hipersensibilidad en el área vulvar; así mismo pueden presentarse síntomas más característicos de las infecciones urinarias bajas, como la disuria
El principal tipo histológico de cáncer de vagina que está relacionado con la infección persistente por el papilomavirus es el carcinoma de células escamosas; se ha reportado que el virus es el responsable del 70% de los casos. Este tipo de cáncer es más frecuente en mujeres hispanoamericanas, de raza negra, y en mayores de 60 años.
Al inicio de la enfermedad las pacientes se encuentran asintomáticas, pero a medida que avanza suele presentarse sangrado vaginal intermenstrual, especialmente tras el coito. El síntoma más frecuente que presentan las pacientes con cáncer de vagina es, pues, el sangrado, que puede aparecer tras el coito, entre reglas, antes de la pubertad, o después de la menopausia. Otros síntomas, que se manifiestan también en otro tipo de patologías, por lo que no son tan específicos, son: dificultad o dolor para orinar, y dolor durante el coito o en la región pélvica.
Si usted está embarazada y tiene el VPH, se podrían producir verrugas genitales o cambios anormales en las células de su cuello uterino. La infección de VPH no afecta al desarrollo del feto en ninguna fase del embarazo. Sin embargo es probable que al momento del parto el neonato este en contacto con la lesiones del cuello uterino, cérvix, vagina y vulva de esta forma puede adquirir el VPH y provocarle problemas de salud, por este motivo se considera la opción más viable de realizar una cesárea para evitar el contacto del bebe con las lesiones de la madre. Usted debe hacerse una prueba de rutina Colposcopia y toma de Papanicolaou incluso durante el embarazo.
Tanto en hombres como en mujeres, el VPH es responsable de casi todos los casos de cáncer anal de células escamosas. Es más común entre hombres con el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) y en hombres que tienen actividad sexual con otros hombres.
El riesgo de padecer cáncer anal es aproximadamente 17 veces mayor en los hombres homosexuales y bisexuales sexualmente activos, que en los hombres que tienen relaciones sexuales sólo con mujeres. Así mismo, los hombres con infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) también están en mayor riesgo de contraer este tipo de cáncer
Se recomienda la realización de Anoscopia en conjunto de citología anal. (Esta prueba también se conoce como prueba de Papanicolaou anal debido a que es muy similar a la prueba de Papanicolaou utilizada para el cáncer cervical o de cuello uterino). Esta prueba es más a menudo utilizada en personas consideradas en riesgo elevado de desarrollar cáncer anal, como hombres que tienen actividad sexual con otros hombres, mujeres que hayan tenido cáncer de cuello uterino o de vulva, cualquiera que sea seropositivo (personas portadoras del VIH), así como cualquiera que haya recibido un trasplante de órgano.
Cáncer de ano: Cerca de 95% de los cánceres de ano son causados por VPH. La mayoría de estos son causados por el tipo 16 de VPH
Aunque la mayoría de los hombres infectados con el virus del papiloma no presenta síntomas, el VPH también puede causar prurito (comezón) y ardor además de presentar verrugas genitales, al igual que en las mujeres. Las verrugas pueden ser únicas o múltiples y tener diversas formas: de coliflor, con relieve o planas, y suelen aparecer alrededor del ano, en el pene, en la piel que cubre los testículos (escroto), en la región inguinal, en los glúteos, o en los muslos. Las lesiones pueden aparecer en un tiempo que va desde semanas a meses después del contacto sexual con la persona infectada.
Es importante que los hombres entiendan cómo reducir los riesgos de infección por este virus, ya que puede aumentar el riesgo de contraer cáncer genital, aunque esto no sea lo más frecuente.
En los hombres, el VPH también puede ser causante de cáncer de pene. La infección con el VPH se detecta en alrededor de 6 de cada 10 casos de cáncer de pene. Es más común entre hombres con el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) y en hombres que tienen actividad sexual con otros hombres.
Se recomienda la realización de una Peneoscopia , debido a que la mayoría de los casos de cáncer de pene comienzan por la parte interna del prepucio, puede que se puedan notar en las etapas iniciales de la enfermedad.
Cánceres poco comunes: Los VPH causan cerca de 65% de los cánceres de vagina, 50% de los cánceres de vulva y 35% de los cánceres de pene (10). La mayoría de estos son causados por el tipo 16 de VPH.
Los tipos de VPH de alto riesgo causan aproximadamente 5% de todos los cánceres en todo el mundo. En los Estados Unidos, los tipos de VPH de alto riesgo causan aproximadamente 3% de todos los casos de cáncer en las mujeres y 2% de todos los cánceres en los hombres.
El cáncer generalmente puede tardar años en aparecer —incluso décadas— después de que una persona haya contraído el VPH. Los tipos de VPH que pueden causar verrugas genitales no son los mismos que los que pueden causar cáncer.
No está claro si los hombres que están infectados con papilomavirus en el pene son más propensos a tener cambios precancerosos o cancerosos que los hombres que no están infectados. Esta suposición surge por el poder de transformación oncogénica del virus, que induce cambios en las células.
Tanto en hombres como en mujeres, el VPH es responsable de casi todos los casos de cáncer anal de células escamosas. Es más común entre hombres con el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) y en hombres que tienen actividad sexual con otros hombres.
El riesgo de padecer cáncer anal es aproximadamente 17 veces mayor en los hombres homosexuales y bisexuales sexualmente activos, que en los hombres que tienen relaciones sexuales sólo con mujeres. Así mismo, los hombres con infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) también están en mayor riesgo de contraer este tipo de cáncer
Se recomienda la realización de Anoscopia en conjunto de citología anal. (Esta prueba también se conoce como prueba de Papanicolaou anal debido a que es muy similar a la prueba de Papanicolaou utilizada para el cáncer cervical o de cuello uterino). Esta prueba es más a menudo utilizada en personas consideradas en riesgo elevado de desarrollar cáncer anal, como hombres que tienen actividad sexual con otros hombres, mujeres que hayan tenido cáncer de cuello uterino o de vulva, cualquiera que sea seropositivo (personas portadoras del VIH), así como cualquiera que haya recibido un trasplante de órgano.
Cáncer de ano: Cerca de 95% de los cánceres de ano son causados por VPH. La mayoría de estos son causados por el tipo 16 de VPH.
Los mismos tipos del VPH que infectan las áreas genitales pueden infectar la boca y la garganta. El VPH que se encuentra en la boca y en la garganta se conoce como “VPH oral”. Algunos tipos del VPH oral conocidos como de “alto riesgo” pueden causar cáncer. Otros tipos del mismo virus conocidos como de “bajo riesgo” pueden causar verrugas en la boca o la garganta.
Los signos y síntomas pueden incluir dolor de garganta persistente, dolores de oído, ronquera, ganglios linfáticos inflamados, dolor al tragar y pérdida de peso no justificada. Signos como Papilas en la dorso de la lengua. Algunas personas no presentan signos ni síntomas.
El VPH ha sido detectado en los casos de cáncer de boca y garganta o cánceres orofaríngeos tanto en hombres como en mujeres. Más de 7 de 10 cánceres ubicados en la parte trasera de la garganta, incluyendo la base de la lengua y las amígdalas, están relacionados con el VPH.
Se recomienda la realización de Bucoscopia para una detección y diagnóstico temprano de este tipo de lesiones.
Cánceres de orofaringe cánceres de la parte central de la garganta, incluyendo el paladar blando, la base de la lengua y las admígalas: Cerca de 70% de los cánceres de orofaringe son causados por VPH. En los Estados Unidos, los hallazgos principales encontraron que el 10,1% de los hombres y el 3,6% de las mujeres tenían evidencia de infección oral por papilomavirus; que la infección oral por papilomavirus 16 fue aproximadamente tres veces más común en hombres que en mujeres; que la infección oral es menos común en personas sin antecedentes de contacto sexual; y que las personas con mayor número de parejas sexuales tendían a tener el mayor riesgo de infección oral por el virus.
Hay medidas que usted puede tomar para disminuir las probabilidades de contraer el virus.
Vacunación
Las vacunas contra el VPH son seguras y eficaces. Pueden proteger a los hombres y a las mujeres contra las enfermedades causadas por el VPH (incluso el cáncer). Las vacunas contra el VPH se administran en tres inyecciones en un periodo de seis meses. Es importante recibir las tres dosis.
Esquema
Todas las vacunas contra el VPH han demostrado que ayudan a prevenir los cánceres y precánceres de cuello uterino causados por los tipos 16 y 18 del virus. Algunas también han demostrado que ayudan a prevenir los cánceres y precánceres de ano, vulva, y vagina, así como las verrugas anales y genitales.
La Administración de Alimentos y Drogas (FDA) ha aprobado tres vacunas para prevenir la infección por VPH: Gardasil®, Gardasil®9, y Cervarix®. Estas vacunas proveen una fuerte protección contra las infecciones nuevas por VPH, pero no son eficaces para tratar infecciones por VPH ya existentes o enfermedades causadas por VPH.
Uso de condones
Los condones proveen cierta protección contra el VPH, pero no ofrecen una protección completa contra la infección. Los hombres que usan condones tienen una menor probabilidad de infectarse con VPH y de trasmitirlo a sus parejas femeninas. El uso adecuado de condones cada vez que se tienen relaciones sexuales puede reducir el índice de contagio del VPH en un 70% aproximadamente.
Los condones no pueden brindar una protección total porque no cubren todas las zonas del cuerpo que podrían transmitir el VPH, como la piel de la zona genital o anal. Aun así, los condones proporcionan cierta protección contra el VPH y también protegen contra el VIH y algunas otras enfermedades de transmisión sexual, al igual que también pueden evitar el embarazo. Los condones (al ser usados por la pareja masculina) parecieran ayudar también a que tanto mujeres como hombres sanen más rápidamente de las infecciones con el VPH genital.
La mayoría de las personas con el VPH no saben que están infectadas y nunca presentan síntomas o problemas de salud por el virus. Algunas personas descubren que tienen el VPH cuando presentan verrugas genitales. Las mujeres pueden enterarse de que tienen el VPH cuando obtienen un resultado anormal de la prueba de Papanicoláu (al hacerse una prueba de detección del cáncer de cuello uterino). Es posible que otras solo lo averigüen una vez que presentan problemas más graves por el VPH como cánceres.
Si usted tiene dudas de un posible contagio, muestra síntomas o se ha detectado lesiones lo más conveniente es acudir con su médico y que se le realice una colposcopia (mujeres) con toma de Papanicolaou y biopsia en caso de ser necesaria y peneoscopia (hombres) para realizar una detección temprana, hacer un buen diagnóstico y tener opciones de tratamiento más convenientes según sea el caso.
El diagnóstico de la infección por VPH (virus del papiloma humano) se realiza con las siguientes pruebas:
Los VPH infectan las células epiteliales. Estas células, que se organizan en capas, cubren las superficies internas y externas del cuerpo, incluso de la piel, de la garganta, del aparato genital y del ano.
Una vez que el VPH entra en la célula epitelial, el virus empieza a hacer proteínas que codifica. Dos de las proteínas hechas por los VPH de alto riesgo (la E6 y la E7) interfieren en las funciones celulares que previenen normalmente un crecimiento excesivo y ayudan a las células a crecer en forma descontrolada y para que eviten la muerte celular (apoptosis).
Muchas veces estas células infectadas son reconocidas por el sistema inmunitario y eliminadas. Algunas veces, sin embargo, estas células infectadas no son destruidas, lo cual resulta en una infección persistente. Conforme las células infectadas siguen creciendo, pueden sufrir mutaciones en los genes celulares que promueven un crecimiento aún más anormal, lo que lleva a la formación de un área de células precancerosas, lo cual termina en un tumor canceroso.
Otros factores pueden aumentar el riesgo de que una infección por un tipo de VPH de alto riesgo persistirá y evolucionará posiblemente a cáncer. Estos son:
Existen tratamientos para los problemas de salud enfocados a eliminar los cambios celulares anormales causados por el VPH.
Una lesión precancerosa por papilomavirus recibe el tratamiento adecuado a tiempo tiene una alta tasa de curación y supervivencia. El abordaje terapéutico de estas lesiones consiste en:
En el caso de que a una persona se le haya diagnosticado algún tipo de cáncer asociado a la infección por papilomavirus, la conducta de los médicos especialistas dependerá de la localización de la lesión y del grado de extensión de la neoplasia. El tratamiento pude incluir procedimientos quirúrgicos, quimioterapia y radioterapia, entre otros.