Una simple muestra de orina puede ayudarnos, una vez analizada, a diagnosticar enfermedades autoinmunes, del riñón, sistémicas como la diabetes o infecciones urinarias. Aprende a descifrar sus resultados.
El análisis de orina es una prueba diagnóstica que se utiliza con mucha frecuencia en la medicina y que consiste en recoger una pequeña cantidad de orina para después analizarla en el laboratorio. Gracias ella podemos obtener información que ayuda al diagnóstico de patologías habituales o urgentes.
Análisis de orina básico: se recoge la orina al miccionar en un bote, evitando el primer chorro de orina y último para así evitar contaminación de gérmenes. Es el tipo de recogida de orina más frecuente.
Dentro del análisis de orina se pueden realizar múltiples estudios: tira reactiva, sedimento de orina, análisis fisicoquímico o análisis microbiológico.
El análisis de orina es una prueba que se utiliza muy frecuentemente en la medicina porque no supone grandes molestias al realizarlo, es muy barata y puede aportar mucha información útil. Por eso se pide de rutina para detectar muchas enfermedades en fases precoces o controlar su tratamiento.
Este método, la tira reactiva, es el mismo que se utiliza para confirmar la existencia de un embarazo. Consiste en una tira de papel impregnada de reactantes químicos que se introduce en la orina y nos arroja los siguientes posibles datos y resultados:
Es la medida que se utiliza para medir la acidez de la orina. Un pH menor de 7 se considera bajo y por lo tanto ácido, un pH mayor de 7 se considera alto e indica que la sustancia es básica. Habitualmente la orina tiene un pH que oscila entre 4,5 y 7,5, es decir, es ligeramente ácido.
pH menor de 4,5: indica que hay un exceso de sustancias ácidas en el organismo y que se están expulsando. Esto suele suceder en infecciones graves o en la diabetes mellitus no controlada.
pH mayor de 7,5: principalmente sucede cuando los riñones no son capaces de eliminar las sustancias ácidas de la sangre, de forma que se acumulan y producen alteraciones metabólicas. Esto sucede en la insuficiencia renal.
Cuando el cuerpo humano no puede producir energía a través de la glucosa y otros azúcares comienza a quemar ácidos grasos de forma descontrolada. Esto da lugar a la producción de unas sustancias llamadas cuerpos cetónicos, que aparecen en ayunos prolongados y diabetes descompensadas. Lo normal es que en la orina no existan, y cuando los hay se considera una muestra alterada. Se clasifica su gravedad e importancia según la concentración de cetonas:
En la orina hay sustancias de desecho cuyo principal componente es el nitrógeno (por ejemplo, la urea). Cuando hay bacterias en la orina, por una infección, pueden utilizar esos compuestos para alimentarse, para ello transforman los nitratos en nitritos. Por eso la presencia de nitritos en la orina orienta hacia una infección activa.
La Gonadotropina Coriónica Humana (HCG) es la hormona cuya presencia en la orina se utiliza para realizar el diagnóstico del embarazo. Aparece en la sangre en las primeras semanas del embarazo ya que es sintetizada por la placenta. Tiene efectos sobre varios órganos del organismo y su función es preparar al cuerpo de la mujer para el embarazo.
Cuando recibimos los resultados de una analítica muchos de sus datos nos suenan a chino. Te explicamos qué significa cada uno, cuáles son los niveles normales y cuáles indican que algo falla en nuestro organismo.
El análisis de sangre es una de las pruebas médicas más utilizada y de mayor importancia en la práctica clínica. Consiste en extraer una pequeña cantidad de sangre venosa del paciente, que después es transportada al laboratorio para analizarla y determinar su composición.
En una analítica podemos encontrar numerosos datos, muchos de los cuales pueden sonarnos a chino dadas sus siglas y diferentes cifras. A continuación intentaremos esclarecer qué significa cada uno de ellos, cuáles son los niveles normales y cuáles indican que algo está alterado en nuestro organismo.
Normalmente, los que más se solicitan para el estudio son el hemograma y la bioquímica sanguínea:
En realidad, el análisis de sangre es una prueba que puede ser solicitada para casi cualquier consulta médica, con el fin de valorar el estado general del paciente. Junto con su historia clínica, servirá para ayudar al médico a resolver dos importantes cuestiones: qué le pasa al paciente y por qué le pasa. Un ejemplo: una persona llega a la consulta con cansancio notable, pérdida de apetito y palidez; en este caso, un simple análisis de sangre puede revelar por sí mismo un diagnóstico: anemia ferropénica (por falta de hierro). De este modo, se puede empezar ya a tratar su enfermedad sin necesidad de realizar más pruebas.
Pero hay que tener en cuenta que el análisis de sangre no se trata sólo de un método para diagnosticar enfermedades, también es una forma de controlar el estado del paciente; por ejemplo, a los enfermos que reciben quimioterapia se les hacen analíticas de rutina para comprobar el estado de su sistema inmune; y antes de iniciar un tratamiento hormonal con anticonceptivos orales, también es importante conocer el nivel de hormonas en sangre de la paciente.
Lo más importante cuando vayas a realizarte un análisis de sangre es acudir en ayuno, para evitar la presencia de factores que puedan dar errores en los resultados obtenidos. Normalmente, la extracción de sangre se realiza por la mañana, por lo que desde las 12 de la noche el paciente debe ayunar (suele corresponder a un periodo de 8-10 horas).
Se trata de una prueba poco dolorosa para la mayoría de las personas, aunque algunas pueden sentir molestias o cierto dolor cuando les pinchan o durante la extracción de la sangre. En ocasiones el paciente puede marearse o incluso perder el conocimiento debido al miedo al análisis o al ayuno prolongado, pero en ningún caso este incidente se debe a la propia extracción, ya que la cantidad de sangre que se recoge es muy pequeña. En cualquier caso, si la persona es propensa a marearse, es aconsejable que vaya acompañada a la prueba.
Como efectos adversos de la realización de la analítica, puede quedar un pequeño hematoma o hinchazón en la zona de la extracción. Esto se debe a la salida de sangre de la vena por el lugar donde se ha pinchado. El hematoma desaparece en pocos días sin necesidad de tratamiento.
La única contraindicación para la realización de un análisis de sangre es la ingesta de anticoagulantes. Estos medicamentos podrían causar una hemorragia mayor de lo normal, o hematomas muy extensos.
La anoscopia es una técnica que permite visualizar el interior del ano, el conducto anal y la parte baja del recto, es decir, los últimos 10 cm del tubo digestivo. Gracias a este estudio se pueden realizar diagnósticos de enfermedades locales, y así se podrá decidir qué tratamiento es necesario. Para ello se utiliza un anoscopio, un tubo de unos 8-10 cm de largo y unos 3-4 cm de diámetro
La técnica que se utiliza con bastante frecuencia es la anoscopia de alta resolución. Es un método de estudio similar a la colposcopia que se utiliza para estudiar el cuello del útero en las mujeres. Consiste en la aplicación de una sustancia en las paredes del recto y el canal anal a través del anoscopio. Después se utiliza una luz que produce una fluorescencia en las zonas patológicas a estudiar, normalmente zonas malignas provocadas por el virus del papiloma humano (VPH). Se acompaña de una cámara para ver de forma detallada las paredes del recto y el canal anal. Al mismo tiempo que se realiza la anoscopia se pueden tomar fotos o grabar vídeo.
Además de estos estudios, el anoscopio permite realizar otras pruebas, como tomar muestras para cultivos microbiológicos, estudios de biopsias, y hacer procedimientos sencillos. A pesar de que parece una prueba bastante invasiva, en ningún momento produce dolor al paciente, y la introducción del anoscopio es mínima (unos pocos centímetros). Por su fácil realización y su efectividad, se considera una prueba esencial para el diagnóstico de tumores rectales y otras patologías de la región anal.
La anoscopia se hace cuando se quiere visualizar el interior del recto, canal anal o ano para confirmar un diagnóstico concreto. También permite tomar biopsias de las paredes de estas estructuras, y si es necesario se pueden tratar ciertas enfermedades. Las indicaciones más frecuentes de la anoscopia son:
Si te van a realizar una anoscopia estas son las cuestiones que debes tener en cuenta para ir bien preparado a la prueba:
Cuando te vayan a realizar una anoscopia, en primer lugar te preguntarán si estás de acuerdo con someterte a la prueba. Si das tu consentimiento puede que te la hagan incluso en ese mismo momento en la consulta, si lo que interesa es sólo observar el interior del recto unos pocos minutos.
Para poder hacerte la anoscopia te pedirán que hayas realizado deposiciones horas antes de someterte a ella y, si tienes problemas para ello, el médico puede recetarte unos días antes enemas o laxantes. Al llegar a la consulta debes ir al baño para vaciar la vejiga, y después te pedirán que te quites los pantalones o falda, y la ropa interior. Te tumbarás en una camilla de lado, con las piernas flexionadas de manera que puedas abrazarte las rodillas.
Una vez colocado el médico lo primero que hará será observar el exterior del ano. Comprobará si hay lesiones externas y si la piel no tiene alteraciones. Después te realizará un tacto rectal para palpar el interior del canal anal y comprobar que el esfínter anal tiene contracción correcta, ni en exceso ni en defecto.
Antes de introducirte el anoscopio limpiarán la zona, a veces utilizando productos antisépticos. A pesar de ello, la anoscopia no requiere medidas de asepsia totales, ya que la zona anal es de por sí sucia, con microorganismos habituales en nuestro cuerpo. Tampoco requiere anestesia, ya que no es una prueba dolorosa, ni sedación, porque dura poco tiempo y el anoscopio penetra pocos centímetros.
Al introducir el anoscopio notarás una sensación de pesadez en el ano, similar a la que se siente al defecar. Es muy importante que estés relajado y no contraigas el esfínter, ya que lo único que conseguirás es tener molestias. Una vez introducido el anoscopio se meterá la cámara con la lámpara para observar el interior del recto. El anoscopio se retirará poco a poco, para así retroceder a través del recto y ver, paso a paso, toda su longitud. Cuando llegue al final, se retirará el anoscopio y se limpiará de nuevo la zona. Es normal que después de la prueba te notes algo molesto, pero pasará a los pocos minutos.
Si se realiza una anoscopia de alta resolución la prueba dura un poco más, porque al mismo tiempo que se visualiza la zona se aplica un líquido que tiñe con materiales fluorescentes las paredes del recto. Hay que dejar actuar esta sustancia durante unos minutos para que haga su efecto. En el caso de que haya zonas que aparezcan marcadas es necesario realizar biopsia. Para ello se introducen unas pinzas pequeñas que permiten tomar muestras del epitelio superficial de las paredes del recto o del canal anal. La toma de la biopsia puede resultar algo dolorosa, y sentirás un pinchazo en la zona de punción que durará un instante. Los días posteriores a la biopsia es normal que manches con algo de sangre la ropa interior, pero debe desaparecer a los pocos días.
En general, si te han hecho una anoscopia no presentarás ninguna complicación, si bien se recomienda mantener una dieta rica en fibra y permanecer bien hidratado para mantener un ritmo intestinal adecuado. Debes acudir al médico cuando notes fiebre, escalofríos, dolor, o sangrado continuo por el ano.
Las complicaciones en la anoscopia no son muy frecuentes. Algunas que pueden ocurrir en ocasiones son:
Cuando se realiza una anoscopia diagnóstica en consulta el médico puede obtener los resultados de la prueba en el mismo momento. De manera que en seguida puede proponer una solución o tratamiento si detecta un problema, como hemorroides, fisuras, pólipos, etcétera.
En el caso de la anoscopia de alta resolución puede que en el mismo momento no se observen alteraciones concretas que requieran biopsia. Si es así, el médico te dará una cita para realizar un control meses o años después. En el caso de que haya zonas afectadas se te realizará una biopsia, y semanas después te citarán para darte los resultados en consulta.
En la cita de los resultados de una biopsia te explicará si informarán si existen alteraciones microscópicas de las células que se han recogido. Si las hay, te explicarán hasta qué punto son un factor de riesgo maligno y las posibles opciones de tratamiento.
La biopsia es una prueba sencilla y poco invasiva que permite diagnosticar patologías de la piel autoinmunes o cancerosas.
La piel es un órgano que se extiende por toda la superficie de nuestro cuerpo protegiéndolo de agresiones externas y sintetizando vitaminas necesarias para nuestro organismo. Su grosor varía según la región del cuerpo, abarca desde 0,5 cm hasta más de un 1 cm. La biopsia cutánea consiste en tomar un trozo de piel para analizarlo después al microscopio o en un laboratorio. Se trata de una prueba que se realiza frecuentemente para el estudio de patologías cutáneas como enfermedades autoinmunes, melanomas y otros tumores.
Gracias a ella se han conseguido diagnosticar enfermedades que sólo con la exploración no podrían descifrarse. La principal ventaja que tiene la biopsia de la piel respecto a otras biopsias es que es un órgano con muy fácil acceso, por lo que se pueden tomar muestras de forma muy poco invasiva. Se puede realizar en menos de 20 minutos y no es necesario el ingreso hospitalario. Aunque es una prueba sencilla permite conocer la enfermedad cutánea del paciente profundamente, y proporcionarle así el tratamiento más adecuado.
Hay tres tipos de biopsias:
La biopsia dirigida es una prueba médica que se realiza por los siguientes motivos:
Si te van a realizar una biopsia estas son las cuestiones que debes tener en cuenta a la hora de ir preparado a la prueba:
En primer lugar, se valorará si es necesario o no realizar una biopsia. Si lo considera útil te informará de cómo se realiza, qué información nos puede aportar y cuáles son los posibles riesgos que conlleva. Te entregará un documento de consentimiento informado donde se resumen las características principales y tendrás que firmarlo si estás de acuerdo con su realización. Muchas veces sólo es necesario dar un consentimiento oral.
La biopsia cutánea podrá realizártela ese mismo día o en otra cita distinta. Cuando se vaya a realizar te pedirán, en primer lugar, que te descubras la parte del cuerpo que se vaya a enviar a la biopsia.
Antes que nada se lavará las manos y con unos guantes limpiará la zona con un antiséptico que elimine los gérmenes que pudiese haber en la superficie de la piel. Después preparará el material necesario para realizar la biopsia y se cambiará los guantes por unos estériles. Con ellos podrá manipular todo el material estéril sin contaminarlo.
Primero anestesiará la zona con una pequeña inyección subcutánea. Este pinchazo puede doler un poco y al introducir el anestésico puede escocer moderadamente. Este será el único paso que puede resultarte incómodo, después la zona estará anestesiada y no notarás nada más. Si en algún momento del proceso sintieses de nuevo dolor sólo tendrás que avisar al médico y él te pondrá más anestesia.
Cuando la zona de piel a biopsiar esté anestesiada se procederá a cortar la muestra de piel a estudiar. En las biopsias en sacabocados se utilizarán los punch, unos cilindros con borde afilado que sólo hay que presionar contra la piel. Si es una biopsia escisional o quirúrgica se utilizará directamente una pinza especial o un bisturí. Una vez cortado el fragmento de piel se extrae con unas pinzas y se corta su base para quitarlo. El trozo de piel se mete en un bote que lo conserva hasta su estudio en el laboratorio.
El fragmento de piel extraído no suele superar el centímetro, por lo que no debes preocuparte por la herida y cicatriz posterior
Cuando hayas terminado te pondrán un antiséptico y alguna solución para coagular mas rápidamente. Después podrás vestirte y recoger tus cosas, no es necesario que esperes a ningún tipo de documentación, ya que los resultados tardan un tiempo y se te entregarán en otra cita.
Todas las biopsias entrañan riesgos al ser pruebas invasivas, aunque sea levemente. Suelen ser complicaciones poco frecuentes y en la mayoría de los casos tienen fácil solución. Pueden aparecer durante o después de la prueba. Algunas de las más comunes en la biopsia cutánea son:
La Bucoscopia es un procedimiento realizado en cavidad oral que permite la observación directa de estructuras como paredes orales, paladar, encías, lengua y facilitar la detección de lesiones por Enfermedades de Transimision Sexual (ETS) producidas por virus o bacterias imperceptibles a la observación simple asi permitiendo un correcto diagnostico.
Generalmente se hace una bucoscopia cuando existen cambios visibles en áreas de lengua y paladar. Signos de mal olor, descamación o zonas blanquecinas en área de la lengua. Síntomas de comezón y ardor en área oral o bien cuando se detectan lesiones extrañas y de reciente aparición.
Estas son las cuestiones que debes tener en cuenta a la hora de someterte a una Bucoscopia:
La Bucoscopia se realiza por medio de un microscopio especial. A través de él se consigue ver estructuras de la cavidad oral de forma muy ampliada.
Durante la prueba la persona se sienta en la mesa de exploración. El médico procede a realizar la observación directa de la cavidad oral y con un filtro especial se pueden observar lesiones aparentes de infección provocada por bacterias o virus. Estas regiones sospechosas se pueden biopsias para estudiarlas posteriormente o, en ocasiones, se pueden eliminar en su totalidad.
Se toman muestras empleando unas pinzas o, si no hay lesiones visibles, se raspa suavemente para tomar una muestra. A veces se puede realizar un tratamiento de la zona sospechosa con distintos instrumentos (por medio de calor, frío, o micopelling ).
No es una prueba dolorosa.
Tras la Bucoscopia, el hombre puede hacer una vida normal.
Cuando se ha tratado alguna lesión, se suele aplicar una pasta que facilita la cicatrización y que puede producir un flujo marronáceo durante unos días.
Si se han realizado intervenciones se aconseja no ingerir alimentos grasosos o irritantes.
El resultado del estudio de las muestras que hayan podido tomar durante una Bucoscopia suele estar disponibles en 1 semana.
El resultado de la Bucoscopia se suele informar de la siguiente manera:
La colposcopia es una prueba que permite ver de forma ampliada la superficie del cuello del útero o cérvix. Sirve para identificar de forma precoz posibles lesiones que se sabe que son precursoras de un cáncer o lesiones ya cancerosas. También permite tomar biopsias de las zonas sospechosas para estudiarlas posteriormente en el laboratorio, o extirpar estas lesiones solucionando así el problema.
Generalmente se hace una colposcopia cuando la mujer tiene una citología de cérvix en la que se detectan células anormales que pueden ser cancerosas o precursoras de cáncer de cuello de útero. Se considera el segundo paso de cribado del cáncer de cuello de útero tras la citología cervical.
Igualmente, a veces se solicita esta prueba cuando el médico sospecha alguna patología cervical tras una revisión ginecológica.Este examen de los órganos genitales femeninos se realiza durante las revisiones ginecológicas rutinarias, el embarazo, si sospecha de una ETS, o se sufre dolor pélvico o flujo anormal.
Estas son las cuestiones que debes tener en cuenta a la hora de someterte a una colposcopia:
La colposcopia se realiza por medio de un microscopio especial llamado colposcopio. A través del colposcopio se consigue ver el cuello del útero al final de la vagina de forma muy ampliada.
Durante la prueba la mujer se tumba boca arriba en una camilla especial con las piernas separadas. Se introduce un espéculo para separar las paredes vaginales. El médico observa el cuello del útero y tiñe su superficie con distintos líquidos, como el ácido acético o el lugol, para resaltar zonas en las que puede haber células anormales. Estas regiones sospechosas se pueden biopsiar para estudiarlas posteriormente o, en ocasiones, se pueden eliminar en su totalidad.
Se toman muestras empleando unas pinzas o, si no hay lesiones visibles, se raspa suavemente el interior del cuello del útero para tomar una muestra. A veces se puede realizar un tratamiento de la zona sospechosa con distintos instrumentos (por medio de calor, frío, extirpación de la lesión, etcétera).
Las complicaciones de la colposcopia son extremadamente raras, y el riesgo de infección es muy bajo.
No es una prueba dolorosa, y la introducción del espéculo no suele resultar molesta si la mujer se encuentra relajada.
Se puede sentir un ligero escozor cuando el médico tiñe el cuello con ácido acético o lugol para resaltar las zonas anormales. Además, se puede notar algún leve pellizco o calambre en la región pélvica si se toman biopsias o se realiza algún tratamiento sobre el cuello.
Durante la prueba, o después de la misma, puede existir algo de sangrado.
Tras la colposcopia, la mayoría de las mujeres pueden hacer una vida normal.
Cuando se ha tratado alguna lesión, se suele aplicar una pasta que facilita la cicatrización y que puede producir un flujo marronáceo durante unos días.
Si se han realizado intervenciones sobre el cérvix conviene no usar tampones, no poner nada en la vagina, ni tener relaciones sexuales al menos durante una semana tras la prueba, o hasta que se lo indique su médico. Su médico también le puede recomendar no levantar pesos ni hacer ejercicios vigorosos durante unos días.
Esta prueba no le impedirá quedarse embarazada en el futuro.
Si tras la realización de la prueba aparece sangrado o dolor abdominal importante, flujo vaginal maloliente, fiebre, o cualquier otro síntoma que le preocupe, debe consultar con su médico.
El resultado del estudio de las muestras que hayan podido tomar durante una colposcopia suele estar disponibles en dos o tres semanas.
Aunque hay diversas clasificaciones, el resultado de la colposcopia se suele informar de la siguiente manera:
Su médico le informará de los resultados de la prueba, y le indicará si precisa nuevas revisiones o si hay que realizar otros procedimientos.
El examen pélvico es la manera que tienen los médicos de examinar los órganos genitales femeninos y otros órganos que se encuentran dentro de la pelvis. En el examen pélvico se examinan:
El examen pélvico se lleva a cabo durante la revisión ginecológica que deben realizarse las mujeres de forma periódica. También se realiza cuando una mujer está embarazada, cuando se sospecha la presencia de una enfermedad de trasmisión sexual, o cuando existen otros síntomas ginecológicos como dolor pélvico o flujo anormal.
El examen pélvico incluye la exploración de los genitales de forma manual y la introducción de un espéculo para tomar una citología cervical, o muestras para el estudio de una enfermedad de trasmisión sexual.
A través del uso de ondas de ultrasonido, la ecografía abdominal permite observar los órganos y las estructuras del abdomen e incluso realizar drenajes de abscesos o tomas de biopsias.
La ecografía abdominal es una prueba diagnóstica que, a través del uso de ondas de ultrasonido, permite observar los órganos y las estructuras que se encuentran dentro de la cavidad abdominal. Además, permite realizar de forma simultánea intervenciones como drenaje de abscesos o tomas de biopsias, ya que hace posible dirigir las punciones a las zonas precisas de forma segura. También permite examinar el flujo dentro de los vasos sanguíneos a través de una ecografía especial llamada ecografía-doppler.
El aparato que sirve para hacer ecografías se llama ecógrafo y emite ondas de ultrasonido que no son detectables por el oído humano. Estas ondas se introducen en el cuerpo a través de una sonda llamada transductor, que se mueve por encima del órgano que nos interese estudiar. Las ondas se transmiten por el interior del cuerpo y al rebotar crean unas ondas que son distintas según la densidad del tejido que atraviesan, como por ejemplo distintos fluidos, el hueso o la grasa. Estas ondas son recogidas por el transductor y, a través de un ordenador, se generan imágenes del órgano que estamos estudiando.
La ecografía abdominal permite observar los órganos abdominales como el hígado, la vesícula biliar, el páncreas, elbazo, los riñones y la vejiga urinaria. También permite ver la aorta abdominal y detectar la presencia de líquido entre los distintos órganos. En las mujeres permite ver los ovarios y el útero, y en los hombres la próstata; sin embargo, estos órganos se ven mejor realizando una ecografía por vía vaginal en las mujeres o por vía transrectal en los hombres.
Los motivos más frecuentes por los que se puede solicitar la realización de una ecografía abdominal son los siguientes:
Si van a realizarte una ecografía abdominal estas son las cuestiones que debes prever con antelación:
Para realizar una ecografía abdominal le pedirán que se tumbe boca arriba en una camilla y que deje al descubierto el abdomen. No es necesario cambiarse de ropa. La prueba la hará generalmente un médico radiólogo en un cuarto en penumbra para permitir ver mejor las imágenes en la pantalla.
El médico le pondrá un gel en el abdomen para aumentar la conducción de las ondas de ultrasonido por la piel. Este gel puede estar algo frío. El médico pasará el transductor por las distintas partes del abdomen, lo cual no suele originar ningún dolor ni molestia, a menos que el médico tenga que apretar algo más fuerte en alguna área concreta del abdomen. El paso del ultrasonido no origina ninguna molestia. Es posible que tenga que cambiar algo de postura para permitir una mejor visualización de algún órgano. En caso de que sea necesario el estudio de algún vaso sanguíneo, el médico usará la técnica de la ecografía-doppler en la que se podrá oír un zumbido intermitente que corresponde al flujo sanguíneo del vaso estudiado. Tampoco notará ningún dolor ni molestia.
Tras finalizar la prueba le facilitarán un papel para limpiarse el abdomen de posibles restos de gel. Este gel tiene propiedades hidratantes por lo que no hay ningún problema en dejarlo o en extenderlo por el abdomen.
La ecografía es una prueba muy segura. No se usan radiaciones ionizantes como en las radiografías o el TAC. Las ondas de ultrasonido no tienen ningún efecto perjudicial para el organismo, por lo que la prueba se puede repetir tantas veces como sea necesario sin causar ningún perjuicio. Es extremadamente raro que el gel que se usa para mejorar la conducción produzca alergia en la piel. En casos de problemas graves de la coagulación, el paso del transductor puede originar algún hematoma en la piel, aunque este hecho es extremadamente raro.
Las imágenes obtenidas por el ecógrafo se pueden ver e interpretar inmediatamente por el radiólogo. Sin embargo, el médico suele dictar un informe que puede tardar un tiempo en estar por escrito. Hay que tener en cuenta que la ecografía es una prueba dinámica y la interpretación de las imágenes se hace sobre la pantalla del ecógrafo. Las imágenes estáticas que se pueden obtener en papel tienen menos valor diagnóstico.
El informe de los resultados de una ecografía abdominal incluirá datos sobre los órganos explorados y los hallazgos encontrados. El tipo de hallazgo puede variar mucho dependiendo de la patología y del órgano estudiado. Muchas veces se pueden encontrar tumores benignos o malignos, signos indicativos de diversas infecciones, como abscesos o inflamaciones en algún órgano, malformaciones o patología de la vía biliar o de las vías urinarias.
En relación a los vasos que riegan los distintos órganos o de la aorta abdominal, se pueden encontrar trombos, infartos vasculares (debido a la obstrucción de una arteria), aneurismas o hemorragias. Muchas veces es necesario repetir la prueba para ver cómo evolucionan las distintas lesiones, ya sea de forma espontánea o con algún tratamiento.
La ecografía abdominal tiene dos limitaciones principales. Una es la presencia de gas en los intestinos. El aire no transmite adecuadamente las ondas de ultrasonido, por lo que impide la correcta visualización de los órganos que estén detrás de las asas intestinales. Los pacientes obesos, pues cuanto mayor es la cantidad de tejido que tienen que atravesar las ondas de ultrasonido peores son las imágenes obtenidas.
Conviene acudir a recoger el resultado y no asumir que todo está normal porque no se le entregan los resultados en unas pocas semanas. El médico que le ha pedido la prueba le dará los resultados y le indicará la necesidad de hacer otras exploraciones complementarias o algún tratamiento.
La citología cervical o Test de Papanicolau se emplea para diagnosticar precozmente patologías como el cáncer de cuello de útero, gracias a la extracción de una muestra mediante un suave raspado.
La citología cervical es una prueba diagnóstica en la que se examinan células del cuello uterino. El cuello del útero, también conocido como cérvix, es la parte inferior y más estrecha del útero y está localizado al final de la vagina. Las células se obtienen introduciendo un cepillo y una pequeña espátula en la vagina con los que se realiza un suave raspado en el cuello del útero. La muestra se extiende en un cristal llamado porta o se mete en un líquido conservante para mirarla posteriormente al microscopio.
La citología cervical o de cérvix también se llama comúnmente citología nosotros no encontramos una asociación clara entre el tabaquismo y el SxMet, probablemente porque otros factores están fuertemente asociados con este síndrome en AR. en la morfología y en las estructuras de las células del cuello del útero que hace que se puedan trasformar en células malignas. En el raspado que se hace durante la prueba se recogen estas células, las cuales pueden presentar cambios pre-malignos, indicativos de que están evolucionando hacia cáncer, o pueden ser ya células cancerosas.
También se puede detectar el VPH en las muestras que se toman del cuello del útero. Para ello, alguna de las muestras que se toma del cérvix se envía al laboratorio para investigar la presencia de este virus. Sin embargo, todavía no se han determinado claramente cuándo se debe realizar la prueba de detección del VPH y su utilidad.
Las recomendaciones para hacerse una citología cervical cambian en los diferentes países e incluso cambian entre las instituciones médicas dentro del mismo país. En general se recomienda comenzar a hacerlas a los tres años del inicio de las relaciones sexuales, a partir de los 21-25 años dependiendo de los países, y repetirlas al menos cada tres años. Pueden recomendarse controles más frecuentes si los resultados previos no son del todo normales o la mujer tiene algunos factores que puedan facilitar la aparición de tumores, como la infección por el VIH u otros trastornos inmunológicos.
Cuando han pasado cinco años de la última citología, algunas organizaciones recomiendan una citología anual durante los dos primeros años y posteriormente cada tres años. Las mujeres embarazadas y las mujeres que están vacunadas del VPH también deben realizar sus citologías cervicales con normalidad.
En el caso de que se realice una citología junto con un test de detección del VPH, y ambas pruebas sean negativas, se recomienda repetir la citología pasados cinco años.
Estas son las cuestiones que debes tener en cuenta a la hora de prepararte para una citología cervical:
La citología cervical se realiza en un centro sanitario y es llevada a cabo por el médico, personal de enfermería o algún otro profesional sanitario entrenado. Previamente a la realización de la prueba te informarán del procedimiento, que apenas dura unos minutos y de las posibles molestias que pueda ocasionar, ya que apenas tiene riesgos.
La mujer se tumba boca arriba en una mesa especial que facilita la exploración del área genital. Se inserta un espéculo en la vagina, el cual es un instrumento con dos valvas que se separan y permiten abrir la cavidad vaginal y observar al fondo el cuello del útero. Con una pequeña espátula y un cepillo se realiza un suave raspado en el interior y en la parte externa del cuello de útero. Se toman varias muestras que se extienden en pequeño cristal que se mira al microscopio, o se introduce en un líquido conservante para su examen posterior.
Es muy raro que esta prueba ocasione alguna complicación. Puede existir un mínimo sangrado que cause un pequeño manchado vaginal, pero que se considera normal. El riesgo de que se produzca una infección es mínimo. No es una prueba dolorosa, aunque la inserción del espéculo puede resultar molesta cuando la mujer no está relajada.
El resultado de la citología suele estar disponibles en unas dos semanas. Conviene acudir a recoger el resultado y no asumir que todo está normal porque no se le entregan los resultados en unas pocas semanas. El médico le dará los resultados y le indicará la necesidad de hacer otras exploraciones complementarias o algún tratamiento.
Los resultados de una citología cervical se suelen informar de la siguiente manera:
La penescopia ( Androscopia ) es un procedimiento que permite detectar lesiones por Enfermedades de Transimision Sexual (ETS) producidas por virus o bacterias imperceptibles a la observación simple asi permitiendo un correcto diagnostico.
Generalmente se hace una peneoscopia cuando el hombre sufre de repetidas infecciones urinarias, cuando comienza con síntomas de comezón y ardor en area genital o bien cuando se detectan lesiones extrañas y de reciente aparición (Verrugas, papulas blanquesinas, lesiones planas de diferente color ).
Igualmente, a veces se solicita esta prueba cuando el médico o el paciente sospecha alguna enfermedad de transimision sexual. Es importante saber la extensión y profundidad de las lesiones para seleccionar el tratamiento adecuado.
Estas son las cuestiones que debes tener en cuenta a la hora de someterte a una peneoscopia:
La Peneoscopia se realiza por medio de un microscopio especial llamado Peneoscopio. A través de él se consigue ver partes genitales ( glande, surco balano prepucial, cuerpo y base del pene, pubis, ingle y escroto) de forma muy ampliada.
Durante la prueba el hombre se tumba boca arriba en una camilla especial descubriendo la parte genital. El médico observa a través del peneoscopio y tiñe su superficie con un liquido especial acido acético al 5% para resaltar zonas en las que puede haber células anormales (reacción acetoblanca) y de esta forma facilita al tornarse brillantes a la luz. . Estas regiones sospechosas se pueden biopsiar para estudiarlas posteriormente o, en ocasiones, se pueden eliminar en su totalidad.
Se toman muestras empleando unas pinzas o, si no hay lesiones visibles, se raspa suavemente para tomar una muestra. A veces se puede realizar un tratamiento de la zona sospechosa con distintos instrumentos (por medio de calor, frío, extirpación de la lesión, etcétera).
Las complicaciones de la Peneoscopia son extremadamente raras, y el riesgo de infección es muy bajo.
No es una prueba dolorosa. Se puede sentir un ligero escozor cuando el médico tiñe con el liquido especial el area genital para resaltar las zonas anormales. Además, se puede notar algún leve pellizco o calambre en la región si se toman biopsias o se realiza algún tratamiento sobre el pene.
Tras la peneoscopia, el hombre puede hacer una vida normal.
Cuando se ha tratado alguna lesión, se suele aplicar una pasta que facilita la cicatrización y que puede producir un flujo marronáceo durante unos días.
Si se han realizado intervenciones se aconseja no tener relaciones sexuales al menos durante algunos dias tras la prueba, o hasta que se lo indique su médico. Su médico también le puede recomendar no levantar pesos ni hacer ejercicios vigorosos durante unos días.
El resultado del estudio de las muestras que hayan podido tomar durante una Peneoscopia suele estar disponibles en 1 semana.
Aunque hay diversas clasificaciones, el resultado de la Peneoscopia se suele informar de la siguiente manera: